LAGO SALADO –
El presidente Gordon B. Hinckley, líder de la Iglesia de
Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, se reunió
hoy con miembros de los medios para reflexionar en
cuanto a su vida y servicio al acercarse a su cumpleaños
número 95 este jueves.
El presidente
Hinckley anunció que hará una gira alrededor del mundo a
finales de julio y principios de agosto para dedicar un
nuevo templo en Aba, Nigeria; y visitar a miembros de la
Iglesia en Rusia, Korea, Taiwán, Hong Kong, India,
Kenya, Italia y Francia.
El líder de
los 12.2 millones de Santos de los Últimos Días en el
mundo atribuyó su extraordinaria energía y vitalidad al
hecho de mantenerse ocupado.
“Trabajar,
trabajar, trabajar es el mejor antídoto para la soledad,
la incapacidad y cualquier otra cosa que pueda impedir
el progreso”, dijo el presidente Hinckley.
“El
mantenerme ocupado es lo que me mantiene vivo”, agregó.
“He tenido desafíos todos estos años, y eso es lo que me
mantiene activo.”
En la
entrevista, el presidente Hinckley analizó el continuo
crecimiento de la Iglesia durante sus diez años de
liderazgo. Señaló como indicadores de progreso el
incremento en la membresía de la Iglesia, la
construcción de templos y centros de reuniones, la ayuda
humanitaria, la distribución de Libros de Mormón, y la
inscripción de estudiantes en el Sistema Educativo.
Cuando le
preguntaron lo que quería que las personas entendieran
acerca de la Iglesia que él lidera, respondió: “Me
gustaría hablarle al mundo entero y declararle la bondad
de esta Iglesia, la fuerza de sus programas y el deseo
de sus líderes de cultivar la paz, la buena voluntad, la
armonía y las buenas relaciones entre las diferentes
personas del mundo.”
Pregunta:
¿Qué es lo que más le complace y lo que más le preocupa?
Me complace
que todavía esté vivo. ¿Qué es lo que más me preocupa?
Bien, estoy preocupado por que la Iglesia avance. Sólo
tenemos que seguir adelante. Tenemos grandes planes y
pienso que nuestros logros durante los pasados diez años
o más han sido sobresalientes.
Pregunta:
¿Cuáles son algunas cosas que lo hacen meditar?
No lo sé. No
he meditado en esa pregunta. Oh, no lo sé. Muchas
cosas, pero cuando mediten, no mediten tanto que vayan
a quedarse dormidos. Mediten y luego vayan a trabajar.
Pregunta:
A través de la vida algunos de nosotros llevamos cargas
más pesadas que otros, como defectos de nacimiento,
accidentes, pérdida de seres queridos y otras. ¿Podría
compartir con nosotros sus pensamientos acerca de cómo
sobrellevar estos desafíos?
Extiendo mi
corazón hacia todos aquellos desafortunados, quienes
tienen serios problemas, quienes están agobiados por las
aflicciones, quienes sólo parecen tener muchas
dificultades. Ustedes sólo deben hacer lo mejor que
puedan. Hagan lo mejor que puedan con lo que tengan y
dejen el resto al Señor. Realmente, esto es todo lo que
pueden hacer.
Pregunta:
Usted se ve tan jovial y lleno de energía. ¿Cuál es su
secreto?
Bien, cuando
uno llega a esta edad las personas lo ven como a un
artefacto en un museo. Pero, la clave – el secreto –
cuando uno llega a esta edad es mantenerse ocupado.
Trabajar,
trabajar, trabajar es el mejor antídoto para la soledad,
la incapacidad y cualquier otra cosa que pueda impedir
el progreso.
Pregunta:
Si usted no hubiera sido llamado a la jerarquía de la
Iglesia, ¿qué estaría haciendo? (El presidente Hinckley
dijo que no estaría vivo)
El mantenerme
ocupado es lo que me mantiene vivo. Las personas mueren
cuando no tienen ningún desafío. He tenido desafíos
todos estos años, y eso es lo que me mantiene activo. Y
esto es maravilloso, realmente. Estoy tan agradecido
por tener algo que hacer cada mañana cuando me levanto.
Pregunta:
Aún hay ideas falsas de la Iglesia en algunas partes del
mundo. ¿A dónde iría usted y que diría para aclarar
esas ideas erróneas?
Bien, si
pudiera hacerlo me gustaría hablarle al mundo entero y
declararle la bondad de esta Iglesia, la fuerza de sus
programas y el deseo de sus líderes de cultivar la paz,
la buena voluntad, la armonía y las buenas relaciones
entre las diferentes personas del mundo.
El
presidente Hinckley habló de su amada esposa Marjorie.
Ella murió el 6 de abril de 2004.
Tuve la buena
fortuna de casarme con una maravillosa mujer, realmente
maravillosa, con la que viví por 67 años, y nuestro
matrimonio fue idílico. Nunca tuvimos mucho, pero nos
tuvimos el uno al otro, tuvimos a nuestros hijos y
tuvimos un buen tiempo.
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